viernes, 14 de noviembre de 2008

VIVIR EL PASADO
Hoy me pregunto, los sueños están tan ligados hacia el futuro, al paso del tiempo, a la conquista de esa ilusión, de esa posesión ¿quiero tener? ¿Voy hacer? Pero que ocurre cuando la vida no da más que nostalgia, y el reloj significa la resta a ala vida. Yo me pregunto por que con los años las personas pierden ese sueño y la sumatoria significa resta. En el ancianato serviproter se compartía con varios abuelos que allí esperaban lo que serian las campanas de los alimentos, la ilusión de compartir pero allí no había parientes, solo extraños que colaboramos para cumplir un requisito del colegio. Estos hombres y mujeres de la tercera edad, en otros tiempos y culturas, serian sagrados por su experiencia, por sus años por la sabiduría, pero aquí, están olvidados distantes, pareciera que estorban sus miradas añoran el pasado, y sus cuerpos reflejan lo difícil del transito por la vida.
Pero por que no los tenemos como en las civilizaciones antiguas
Nunca sentí el paso de los años, la juventud la sentí eterna, todo lo veía posible, el sol y el agua aguantaba. Sentí que el tiempo era lento, pues mi impulso y ganas superaban el día y la noche era corta para mi vida.
Que iluso ame tanto y quise a tantos, finalmente a nadie quise, era solo ¿yo? la pregunta es tan sencilla ¿Por qué no están aquí? ¿Por que yo? ,hoy no aguanto el extremo sol y la lluvia me enferma, las multitudes no vienen a mi y la soledad y el olvido me atormentan, mi único ahorro la memoria, el recuerdo y la añoranza de lo que pudo ser, soy Jorge Balbuena tengo 76 años, no puedo decir bien vividos, tengo 6 hijos, creo que me quieren….tener lejos.
Ahora miremos la del señor de la cachucha:

NOMBRE: HECTOR JOSE OSORIO AMORTE
FECHA DE NACIMIENTO: 16 de febrero de 1924
EDAD: 84 AÑOS
PAPÁ: VICENTE OSORIO
MAMÁ: MATILDE AMORTE DE ORIO
LUGAR DE NACIMIENTO: BOGOTA D.C


HECTOR JOSE OSORIO AMORTE (Cundinamarca, Bogotá, 16 de febrero de 1924)
es un ebanista (carpintero) y futbolista que actualmente se encuentra en un hogar geriátrico.

Esta es la historia de una persona mayor, que trabajo por sus sueños, bogotano de la década de los 20, su vida paso por varios cambios tanto Personales y nacionales, vivió la revolución en marcha de López Pumarejo, presencio el Bogotazo, conoce la historia de este país mucho mejor que la de su propia vida, pero hoy hablaremos de su vida de una problemática que afrontan una gran cantidad de personas de la tercera edad, que alguna vez trabajaron por alcanzar un nivel de vida digno para su familia, pero en algún momento por su avanzada edad fueron rechazados por esta y por una sociedad que ya no respeta la sabiduría de sus viejos como en la antigua Grecia, donde son considerados como una carga y un estorbo probablemente una fuga de capital en la economía de sus familia, su nombre Héctor José Osorio Amorte no tuvo una niñez atípica hizo sus estudios en el colegio General Santander donde se destaco por la forma como jugaba al futbol, vivió este deporte con el que deleito a grandes y a chicos con sus goles, lo recordaran las viejas aficiones del independiente Santander, tigres del sur y las inferiores de millonarios, como un cantante dijo: La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes, empezó a estudiar en el Sena donde conoció a la mujer que se convertiría en su esposa y aprendió el arte de la ebanistería que lo haría surgir como el gerente general de la fabrica de muebles (artecto).
Después de conseguir una modesta cantidad de dinero decide invertirla en fincas y lotes de donde genera el suficiente capital, para dejar de trabajar como empleado y convertirse en su propio jefe tan solo 25 años en ese momento, en ese tiempo nació su hija Andrea Osorio que fue junto con su esposa la luz de su vida, ala edad de 45 años su esposa muere por negligencia medica y su hija con ella.
A los 75 años sus sobrinos en un supuesto acto de cariño empiezan a vivir con el, teniendo que pagar con las ganancias de toda su vida, en contra de su voluntad golpeado, es arrojado a un parque donde es encontrado y llevado en un precario estado de salud al hospital donde diagnosticaron hematomas en su cerebro y lesiones en su espalda , desde entonces fue recluido por la familia que un día fue su razón de vivir en una institución para gente de la tercera edad, lleva 3 años es poco visitado y de todo lo que tubo no le queda ni los recuerdos pues estos hematomas le impiden recordar los buenos y malos momentos que ha tenido a lo largo de su vida.
La historia de Héctor se parece, a la de Francisco de (98) años, Blanca (72), Julia (69) y otros muchos mas. Hoy en las postrimerías de su vida están postrados en una cama, en una silla, en una mirada al infinito, donde no hay esperanza, los dolores quejan y el calmante no se si es el medicamento o el suspiro que ha de venir. Ese adiós del mundo de los vivos. Pero ¿Dónde esta el estado? ¿Donde la familia? ¿Cuál fue el pecado?


El Estado debe proveer seguridad al adulto mayor sin embargo no es así la secretaria de salud de Bogotá encontró irregularidades en el 60% de 210 hogares geriátricos.(by lucein Gómez, el tiempo Colombia 23 de enero 2006)en algunos abundan cucarachas y suministran a los ancianos alimentos y medicinas vencidas.
Antes de internar a una persona de la tercera edad, en un centro geriátrico en Bogotá, se debe mirar al menos si esta registrado en la secretaria distrital de salud.
De lo contrario, se puede correr el riesgo de que un abuelo termine en un hogar de ``garaje´´ donde las cucarachas los rodean por la noche la humedad de la vivienda lo enferme y los alimentos o las medicinas que le ofrezcan tengan la fecha vencida.
Por esas anomalías, la secretaria sello definitivamente dos hogares ubicados en el barrio las cruces y ordeno la suspensión temporal de otros dos en suba.
En la secretaria de salud apenas están registrados 250 centros para ancianos y la mayoría funcionan en suba, Barrios Unidos y Ciudad Bolívar. Pero se calcula que hay más de 500 en la ciudad.
La concejal Gilma Jiménez, agrega ``por falta de control, cualquier persona arrienda una casa para tres viejitos sin tener en cuenta alimentación, personal ni medios requeridos.
Los familiares no se enteran, por que muchos han buscado los ancianatos para encerrarlos ``.
Se dice que los ancianatos funcionan más por negocio. Ya que un hogar puede costar entre 1 millón y dos millones de pesos mensuales. Aunque pueden encontrarse tarifas de 200.000 pesos, en estratos 1,2,3.en actualidad las instituciones deben tener personal capacitado en salud, en el trato y el cuidado del adulto mayor, sin embargo muchas normas no se cumple, un 40% de los 210 hogares geriátricos visitados por la secretaria de salud, alimentaban mal a los ancianos: a punta de papa, yuca y pasta mal cocidos, o sopas ``aguadas´´ varios centros no cumplían con obligación de tener un baño por cada cinco residentes, pasamanos en escaleras y duchas, y timbres en baños y cuartos para usar en caso de emergencia. En el 60% de los caso, no tenían personal de salud para atender los abuelos.
Como podemos apreciar las cosas tiene un panorama gris, para estos abuelos quienes no solamente luchan contra sus fantasmas del olvido la miseria e indiferencia, sumado unos habitad en la mayoría d los casos no muy grato. Por que paradójicamente para morir también se necesita dinero.
¿si? Dinero.los casos anteriores se dan por la carencia del mismo. por que tan bien los hay de estrato alto donde enfermera, sofá, televisor, ventilador es lo mismo.
Con esta crónica creo que no cambiara nada sin embargo procuro dar a conocer una situación que nos compete a todos. Hay que generar conciencia. Las circunstancias sociales nos competen a todos. A hora para terminar la pregunta ¿Qué puedo hacer yo para colaborar? ,esa respuesta es bien interesante y espero llevarla en otra oportunidad.

5 comentarios:

fanta dijo...

Seria interesante conocer tu nombre, pues no escribes tu nombre ni en tu perfil.
Fanny

Tomás Hurtado dijo...

Francisco, te felicitamos, simplemente en nuestro criterio, eres un gran escritor. El es tu herramienta para darle respuesta a tus interrogantes y poner ante los ojos del mundo tu gran sensibilidad literaria. Mucha suerte, esperamos que tu crónica pueda ser publicada en otros medios.

luz M dijo...

El señor de la Cacucha

Lamento profundamente la falta de informacion respecto a la historia cuyo titulo lo inspiro mi tio Hector Jose Osorio. La historia esta cargada de amarillismo. El nunca estudio en el Sena ni conocio alli a su esposa cuyo verdadero nombre fue Maria Elena y quien no murio en un accidente por negligencia medica sino por un infarto al caerse de una escalera y a la edad de 63 años no 45. Su hija no se llamaba Andrea era Concepcion y no murio con la mama en ningun accidente sino por problemas de riñon. Nunca fue Gerente de Artecto, ojala asi no habria pasado tantas angustias fue un sencillo ebanista. No calumnien a la familia asegurando que fue arrojado a un parque. Si se atreven a contar historias seria etico documentarse mas o simplemente decir que es una historia que puedes suceder y seguramente sucede pero no se sustenten en nombres propios e informacion tomada de una cedula.

Si esperamos mover al gobierno para una mejor atencion a nuestros ancianos no inventemos historias sobre un anciano que merece todo el respeto como cualquier ser humano.

Atte.,

Luz Marina Osorio

luz M dijo...

El señor de la Cacucha

Lamento profundamente la falta de informacion respecto a la historia cuyo titulo lo inspiro mi tio Hector Jose Osorio. La historia esta cargada de amarillismo. El nunca estudio en el Sena ni conocio alli a su esposa cuyo verdadero nombre fue Maria Elena y quien no murio en un accidente por negligencia medica sino por un infarto al caerse de una escalera y a la edad de 63 años no 45. Su hija no se llamaba Andrea era Concepcion y no murio con la mama en ningun accidente sino por problemas de riñon. Nunca fue Gerente de Artecto, ojala asi no habria pasado tantas angustias fue un sencillo ebanista. No calumnien a la familia asegurando que fue arrojado a un parque. Si se atreven a contar historias seria etico documentarse mas o simplemente decir que es una historia que puedes suceder y seguramente sucede pero no se sustenten en nombres propios e informacion tomada de una cedula.

Si esperamos mover al gobierno para una mejor atencion a nuestros ancianos no inventemos historias sobre un anciano que merece todo el respeto como cualquier ser humano.

Atte.,

Luz Marina Osorio

luz M dijo...

El señor de la Cacucha

Lamento profundamente la falta de informacion respecto a la historia cuyo titulo lo inspiro mi tio Hector Jose Osorio. La historia esta cargada de amarillismo. El nunca estudio en el Sena ni conocio alli a su esposa cuyo verdadero nombre fue Maria Elena y quien no murio en un accidente por negligencia medica sino por un infarto al caerse de una escalera y a la edad de 63 años no 45. Su hija no se llamaba Andrea era Concepcion y no murio con la mama en ningun accidente sino por problemas de riñon. Nunca fue Gerente de Artecto, ojala asi no habria pasado tantas angustias fue un sencillo ebanista. No calumnien a la familia asegurando que fue arrojado a un parque. Si se atreven a contar historias seria etico documentarse mas o simplemente decir que es una historia que puedes suceder y seguramente sucede pero no se sustenten en nombres propios e informacion tomada de una cedula.

Si esperamos mover al gobierno para una mejor atencion a nuestros ancianos no inventemos historias sobre un anciano que merece todo el respeto como cualquier ser humano.

Atte.,

Luz Marina Osorio